Cancela de la Fábrica de Harinas Bobo
El último punto de la guía del Modernismo por Zamora es la puerta metálica de acceso al jardín de la Fábrica de harinas Bobo, ubicada en el número trece de la carretera de Villalpando. La fábrica harinera es un testimonio tanto del tejido industrial de la ciudad como de la importancia que aquel tuvo para el desarrollo de una sociedad burguesa que fue, además, la promotora de interesantes inmuebles públicos y privados, así como de la renovación y embellecimiento de las calles del municipio. La Fábrica Bobo, proyectada por Segundo Viloria en 1907, es un digno ejemplo de arquitectura fabril y está incluida en la guía sobre el patrimonio industrial publicada por el Ayuntamiento en 2018.
El edificio está protegido por una verja entre pilares de ladrillo presidida por una espléndida puerta. Está constituida por unos barrotes de remate sinuoso reforzados por unas ondulantes barras metálicas con el paradigmático coup de fouet modernista. Por encima hay un arco de hierro sostenido por volutas y coronado con flores que se doblan flanqueando otra central que se yergue altiva.
Es verdad que Segundo Viloria fue un arquitecto eminentemente ecléctico, con gran querencia por los trabajos en metal y, aunque generalmente optaba por las formas circulares concéntricas, no fue ajeno al lenguaje modernista. Lo demuestra especialmente la vivienda de Felipe González (1904) en Benavente, conocida como la Casa de Solita.