Cuesta de los pepinos. “Hormigón natural”
Cómo ya vimos en las Peñas de Santa Marta (véase parada 3), el gran escarpe que se ha formado está compuesto de capas mal estratificadas con formas de canal, y tamaños de grano rítmicos de grano grueso y fino intercalados. Aquí, sin embargo, podemos observar desde cerca la continuación lateral del escarpe meridional de la ciudad, la roca sobre la cual se asienta Zamora.
Lo que aquí observamos es el producto de la acumulación de minerales previamente erosionados, Pero, lo más interesante de este afloramiento no son los cantos de rocas que aparecen. Debemos fijarnos en esa pasta que envuelve a esos cantos, esa especie de pasta dentífrica blanca.
Imaginemos un río que transporta cantos de gran tamaño en la parte inferior de la columna de agua y materiales finos en suspensión. A medida que el río fluye también sedimenta capas de estos materiales. Finalmente, cuándo la corriente de agua cesa, el apilamiento de materiales fosiliza una historia de crecidas y flujos tranquilos. Además, si las condiciones son las adecuadas, se pueden formar suelos donde 10 crecen especies vegetales y viven cientos de animales.
Lo más curioso es lo que pasó tras este episodio sedimentario. Durante el paleógeno, un episodio climático todavía discutido por los geólogos afectó de manera singular al terreno: la silicificación. Este suceso enriquece en sílice las partes superiores de los estratos rocas. Este acontecimiento se produjo en todo el borde suroccidental de la Cuenca del Duero y afectó a todas las rocas y suelos que había en ese momento, incluyendo rocas ígneas y sedimentarias.
La silicificación es el reemplazamiento de unos minerales por otros, en este caso un tipo de Ópalo C-T. Previamente a este proceso la roca presentaba muchas señales y rasgos biológicos -pistas de gusanos y contrastes de color producidos por el agua- pero llegó la silicificación y lo borró casi todo reduciendo su porosidad. De este proceso se deduce un ambiente tropical de carácter estacional durante los periodos de caudal mínimo y menor humedad del terreno.