Puntos de interés

Puerta del Obispo. “La cuenca del Duero”

¿Y si descubrimos que el Duero no desembocaba en el Atlántico? ¿Y si en Valladolid había un lago? ¿Cuándo comenzó a formarse el Duero que hoy conocemos? .

La estructura fluvial actual es una formación geológica relativamente moderna. Sin embargo, hay que retroceder 66 millones de años para comprender su historia y origen. 

La Cuenca del Duero está delimitada por la Cordillera Cantábrica al Norte y el Sistema Central al Sur, ambas formadas por un colosal proceso tectónico: la Orogenia Alpina. 

Estas cadenas montañosas fueron enormes relieves que se desmoronaron por agentes meteorizadores (agua y viento), dejando sus sedimentos almacenados en una gigantesca bañera llamada Cuenca Terciaria del Duero. 

Al estar rodeadas por montañas, las aguas que recorrieron el antiguo territorio solo tenía un camino: el centro de la cuenca (la actual provincia de Valladolid). 

A medida que el tiempo pasaba, los relieves circundantes se aplanaron, y la cuenca se rellenó de sedimentos, igualando incluso las alturas de los viejos relieves circundantes. 

Finalmente, y tras más de 40 millones de años la cuenca del Duero se rellenó por completo en su parte Oeste, y los ríos que corrían hacia la actual provincia de Valladolid tuvieron libertad para buscar el mar hace 20 millones de años. Así el agua comenzó a serrar el relieve hasta llegar al océano atlántico, dejando paisajes como los Arribes del Duero. 

Si quieres conocer la historia geológica de más lugares de la provincia, tener más información sobre la vieja Cuenca del Duero o conocer lo que pasó hace más de 300 M.a en Zamora entra en www.todoestoeracampo.com.

Aspecto esquemático de la cuenca del Duero hace 50 millones de años. Valladolid era el cen tro de una cuenca que drenaba las aguas (y sus correspondientes sedimentos) a un gran lago. 

A medida que la cuenca se iba colmatando por los sedimentos provenientes de los relieves cir cundantes, el agua almacenada en el centro de la cuenca tuvo que buscar otros caminos para correr. 

Así, a mediados del mioceno (hace 20 millones de años), el agua comenzó a perforar los se diemntos graníticos y metamórficos colindantes y la cuenca del Duero emprendió su desemboca dura en el Atlántico, situación similar a la actual. 

Figuras adaptadas de: Melendez Hevia, I. (2004)

 

Otros puntos de interés

Categoría