San martín. “El color de las areniscas”
Arenisca situada en la fachada del parking de San Martín. Los vivos colores de las areniscas son debi dos a los Óxidos de Hierro provenientes de el Hematites, a los Sulfatos como la Jarosita y la Alunita.
La actual plaza de San Martín, o antiguo parque de San Martín ha sido objeto de múltiples reestructuraciones a lo largo de los tiempos. En la edad media San Martín fue una necrópolis de grandes dimensiones. En el siglo XVIII se construyó el primer espacio urbano para la venta de carbón. Después, a mediados del siglo XIX, se convirtió en el primer entorno de recreo de la ciudad y, finalmente, en el año 2000 se procede a construir el parking soterrado que acabó con siglos de historia de un plumazo.
Pero como vemos en todas las paradas propuestas por Todo esto era campo, sabemos que no sólo los humanos colaboran en la transformación del paisaje, y por ello no debemos apenarnos, Zamora ha cambiado mucho desde principios del Paleógeno, hace 50 millones de años.
San Martín es ahora una plaza, es un aparcamiento, sin embargo, estás construido por rocas autóctonas de las inmediaciones de Tardobispo (a 10 kilómetros de Zamora). Cómo ya hemos visto en otras paradas, las rocas son areniscas y conglomerados solidificados de colores rojos, amarillos y morados. Pero, ¿a qué vienen esos colores vivos?
Cuándo los sedimentos se depositaron a finales del Cretácico (hace 66 millones de años), se formaron suelos en las superficies de sedimentación que se vieron influidos por:
El lugar de procedencia de los materiales, en nuestro caso del borde de la Cuenca al Oeste de la provincia. Los colores son producidos por minerales, en nuestro caso: Óxidos de hierro que producen colores rojos, azules, violetas. La Alunita es un sulfato hidratado de aluminio y potasio que da tonalidades rojas o amarillas y finalmente la Jarosita es un sulfato hidratado de potasio que se asocia a las aguas termales ácidas y que produce colores amarillos, rojos y blancos.
El clima es el factor más importante en la formación de un suelo. Hace 66 millones de años, en Zamora el clima era cálido y húmedo, casi tropical.
Los organismos que poblaban el suelo en su mayoría gusanos y larvas que añadían materia orgánica a estos suelos que después serían rocas.